Sistemas de Fluidos de Máquinas

CONTAMINACIÓN EN LOS SISTEMAS DE FLUIDOS

La Contaminación es el enemigo número uno de los sistemas de fluidos de las máquinas de movimiento de tierra. Con la implementación de buenas prácticas durante la operación y servicio de la máquina se puede mantener la eficiencia de la misma por un tiempo prolongado, y además se evita tiempos muertos innecesarios.

¿Qué es la contaminación y sus efectos en los sistemas de fluidos de las máquinas?

No les ha pasado que en algunas ocasiones han llegado a detectar movimientos irregulares de la máquina, ruidos extraños prominentes del compartimiento de bombas hidráulicas o transmisiones, pérdida de fuerza para desprender material, movimientos lentos de los implementos de la máquina e incluso problemas para realizar un cambio de marcha. Los problemas antes mencionados posiblemente pudieron tener una causa común, la temida “Contaminación”.

Según Caterpillar Inc. algunos expertos relacionados al control de contaminación han determinado que alrededor del 75% a 85% de las fallas relacionadas con sistemas hidráulicos han sido causadas por la presencia de contaminantes en el fluido. Estos contaminantes pudieron haber ingresado durante un proceso de servicio cómo el reemplazo de un filtro, durante la operación de la máquina por daños en la tapa del tanque de combustible o sellos dañados en los cilindros hidráulicos. 

Muchas veces nos enfocamos en controlar los contaminantes visibles y se cree que si observamos un fluido aparentemente limpio ya estamos erradicando o controlando la presencia de contaminantes. Pero eso no es verdad ya que los contaminantes que son visibles para el ojo humano miden alrededor de 40 micras. Una micra es la millonésima parte de un metro. El tamaño promedio del cabello humano es de 80 micras o micrones, mientras que los sistemas actuales de las máquinas Caterpillar tienen tolerancias de 2 a 30 micras. ¿Estamos en realidad controlando la contaminación?

En la mayoría de los casos los operadores llegan a detectar un problema de funcionamiento cuando la máquina ya ha perdido alrededor del 20% de eficiencia, es decir un día de pérdida a la semana. Por ejemplo, si un tractor D6T tiene un valor de alquiler de $100 por hora, estaríamos hablando de una pérdida de $800 dólares a la semana solamente en alquiler. Y si es una flota de 10 máquinas la que tiene problemas con la contaminación, puede llegar a un valor de $8000 de pérdida, sin contar costos de combustible, gastos de operación, disminución de producción, entre otros. 

¿Cómo prevenir la contaminación?

Para poder minimizar la contaminación se debe empezar con prácticas tan pequeñas como mantener limpia y ordenada nuestra área de trabajo. Las siguientes prácticas ayudan a controlar y minimizar la presencia de contaminantes en los fluidos:

  1. Lave todos los equipos antes de que ingresen a la zona de reparación.
  2. Barra los pisos del taller o sitio de trabajo todos los días.
  3. Limpie los derrames de fluidos inmediatamente. 
  4. Mantenga los bancos de trabajo libres de obstáculos y ordenados.
  5. Evite almacenar componentes en el piso.
  6. Utilice aceite limpio que cumpla con las especificaciones.
  7. Utilice un surtidor de aceite que cuente con filtro de transferencia.
  8. Almacene los tanques de aceite bajo techo y de manera ordenada.
  9. Mantenga los repuestos en su empaque original hasta que sean instalados.
  10. Limpie la superficie de montaje de los filtros, antes de instalarlo.
  11. No llene los filtros antes de instalarlos. Estos deben instalarse limpios y sin agregar fluido en su interior.
  12. Utilice tapones para las mangueras a granel y para las que se encuentren en proceso de reparación.

Además de lo antes mencionado, se recomienda contar con un plan programado de mantenimiento. Ya que estos incluyen el servicio de análisis de aceite, a través del cual se puede monitorear la presencia de contaminantes no visibles como metales de desgaste, tierra, desgaste de discos de embrague, entre otros. El Análisis programado de aceite nos permite llevar un control sobre el comportamiento del fluido en el sistema y detectar posibles fallas futuras.

El muestreo de aceite debe realizarse siguiendo un proceso estricto, minimizando el posible contacto con contaminantes durante la toma de muestra de fluidos. 

En conclusión la contaminación es el enemigo número uno de los sistemas de fluidos ya que puede provocar desde movimientos erróneos de la máquina hasta fallas catastróficas que obliguen a parar el equipo. La mejor manera de minimizar la contaminación es seguir prácticas de orden y limpieza, empezando por los contaminantes visibles hasta llevar un control sobre los contaminantes no visibles por medio del servicio de análisis de aceites.

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