CUIDADO DE UN MOTOR DE COMBUSTIÓN
Un motor de combustión interna está compuesto de 4 sistemas principales: Sistema de admisión y escape, Sistema de lubricación, Sistema de combustible y Sistema de enfriamiento. En este artículo nos centraremos en brindarte recomendaciones para el cuidado del motor de combustión, centrándonos en el sistema de enfriamiento pues se considera que en este se encuentran la mayoría de las fallas en el motor del motor.
El sistema de enfriamiento es el encargado de mantener la temperatura del motor en rangos normales de operación (alrededor de 85 a 100 grados Celsius). Además debe transferir al medio ambiente alrededor del 30% de la energía calorífica que se genera en la combustión. He ahí la importancia de este sistema y el por qué llega a ser tan crítico el daño en el motor si el sistema no trabaja correctamente.
Si no se controla la temperatura de funcionamiento del motor de manera adecuada, este se sobre calentará y podría presentarse: dilatación excesiva de componentes, desgastes acelerados e incluso aferramientos de pistones en camisas, dando como resultados que deje de girar el motor, ocasionando daños catastróficos.
Pero no sólo las altas temperaturas son de tener cuidado. También puede ser crítico que un motor trabaje en bajas temperaturas pues puede generar daños por desgaste de componentes (por el incremento de ácido sulfúrico), consumo de aceite, formación de lodos en el refrigerante, espesamiento del aceite del motor, entre otros.
Muchas veces hemos escuchado en talleres informales la frase de: “Retiremos el termostato para que no caliente el motor”, siendo esta una práctica totalmente errada, pues estamos provocando que el motor trabaje en bajas temperaturas e incluso, dependiendo del diseño del motor, podríamos provocar un sobrecalentamiento acelerado, contrario a lo que se pensaría comúnmente. El termostato del motor se encarga de controlar la mínima temperatura de funcionamiento del motor, para evitar daños como los mencionados anteriormente.
Es importante explicar que una alta temperatura de funcionamiento no necesariamente tiene que ver con el termostato, hay muchos otros factores que pueden ser los causantes de este problema. Por ejemplo: ¿Sabía usted que la tapa del radiador no sólo sirve para mantener cerrado el sistema de enfriamiento? La función principal de la tapa del radiador es mantener presurizado el sistema de enfriamiento, de tal manera que se eleva el punto de ebullición del refrigerante para evitar la evaporación del mismo y disminuir la formación de burbujas en el sistema. Una tapa de radiador en mal estado puede provocar que el refrigerante comience a hervir a temperaturas de funcionamiento normales del motor, resultando en un calentamiento del mismo.
También podemos mencionar una mala práctica que encontramos comúnmente, en el que pretenden completar el nivel de refrigerante con agua. Esta mala práctica cambiará la concentración de anticongelante y aditivos refrigerantes que necesita el sistema de enfriamiento para mantener una temperatura de funcionamiento adecuada y además se formará mayor corrosión interna acelerando el desgaste de componentes y disminuyendo el rendimiento del sistema.
Con lo que se ha mencionado anteriormente se puede evidenciar que más de la mitad de fallas del motor de combustión están relacionadas a un mal funcionamiento del sistema de enfriamiento. Por ello la necesidad de conocer la importancia de este sistema con el fin de diagnosticar correctamente la raíz de la falla presente y trabajar con prácticas adecuadas de mantenimiento para prolongar la vida de tu motor.
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